Unidad de Memoria y Trastornos cognitivos

La Unidad de Memoria y Trastornos Cognitivos es el único servicio privado especializado de estas características en la Región de Murcia

La doctora Sandra Rodríguez Barceló, Especialista en Neurocirugía responsable de la Unidad de Memoria y Trastornos Cognitivos del Hospital Quirónsalud Murcia, destaca la importancia de ser minuciosos en el diagnóstico de los pacientes que presentan demencia. Se calcula que un 10% de las personas que están inicialmente diagnosticadas de enfermedad de Alzheimer presentan una hidrocefalia crónica del adulto asociada. El 100% de los pacientes diagnosticados de Alzhéimer se beneficiarían de una valoración multidisciplinar que permitiera poner de manifiesto la existencia de otro tipo de enfermedades con pronóstico muy diferente, como la hidrocefalia crónica del adulto, para la que sí existe un tratamiento eficaz y que en algunos casos se presenta asociada al Alzheimer.

También se debe establecer un diagnóstico diferencial con aquellos trastornos cognitivos que aparecen como consecuencia de otras enfermedades, como los accidentes cerebrovasculares, las infecciones o las alteraciones metabólicas, que tienen un abordaje específico y una evolución muy diferente.

Los especialistas de la Unidad de Memoria y Trastornos Cognitivos de Hospital Quirónsalud de Murcia proporcionan una atención especializada a los pacientes con enfermedad de Alzheimer, estableciendo unas directrices de tratamiento médico y rehabilitación neurocognitiva ajustadas a cada paciente, con el fin de retrasar el proceso y mantener la independencia del paciente el mayor tiempo posible.

Se debe establecer un diagnóstico diferencial con aquellos trastornos cognitivos que aparecen como consecuencia de otras enfermedades

¿Solo es Alzheimer? ¿Debemos descartar otras enfermedades?

Desde un punto de vista práctico, entre un 10% y un 20% de las demencias tienen una causa reversible, entre ellas, la hidrocefalia crónica del adulto, que puede aparecer también en el curso del Alzheimer.

La Hidrocefalia es la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Esta acumulación hace que los espacios del cerebro que son llamados ventrículos, se dilaten produciendo una inflamación que presiona el tejido cerebral perjudicándolo y suele ser confundida con Alzheimer por la similitud de sus síntomas.

Según la doctora Rodríguez Barceló, “la buena noticia es que, con el tratamiento oportuno, sus consecuencias son reversibles”. Los síntomas de la hidrocefalia crónica de adulto incluyen un deterioro cognitivo pudiendo llegar a la demencia. Como ejemplo de algunos síntomas encontramos los problemas para caminar e incontinencia y la lentitud general de los movimientos.

Hidrocefalia

La hidrocefalia es un patología reversible que, con la ayuda de un diagnóstico multidisciplinar precoz, se puede lograr la recuperación de la persona afectada. Por ello es importante tener en cuenta los síntomas que antes hemos descrito y acudir rápidamente al especialista en caso de notar cambios en el familiar.

El tratamiento de la hidrocefalia precisa la instalación quirúrgica de un sistema de derivación en el cerebro para drenar el exceso de líquido cefalorraquídeo al interior del abdomen o al corazón donde puede ser absorbido y, aunque el éxito de esta intervención quirúrgica varía de una persona a otra, suele tener una tasa de éxito, entre el 50 y 90 por ciento de mejoría en los síntomas del paciente, favoreciendo una buena calidad de vida.

El diagnóstico multidisciplinar, clave para identificar la Hidrocefalia Crónica de Adulto (HCA)

Las alteraciones cognitivas y conductuales de los pacientes con Hidrocefalia Crónica de Adulto (HCA) incluyen una serie de cambios mentales, en general de inicio insidioso, caracterizados por una alteración inicial de la memoria reciente. De manera progresiva, a las alteraciones de memoria se añaden alteraciones en diversas capacidades cognitivas como las funciones ejecutivas, velocidad en el procesamiento de la información, praxis constructiva, funciones visuoespaciales y cambios en el comportamiento. Del mismo modo, se han descrito alteraciones de la atención y concentración, desorientación temporal y espacial, desorganización del grafismo (escritura y dibujo), enlentecimiento y una alteración más específica de las funciones frontales o ejecutivas.

Dentro del protocolo habitual de estudio de un paciente con un trastorno cognitivo, en nuestra Unidad de Memoria y Trastornos Cognitivos, realizamos un Estudio de Dinámica de Líquido Cefalorraquídeo (LCR) al momento de realizar la punción lumbar para análisis de LCR, y según el resultado y si existe una alta sospecha de una hidrocefalia crónica asociada se recomienda realizar el estudio mediante una monitorización continua de ondas de presión intracraneal.

La Hidrocefalia Crónica de Adulto es hoy una de las pocas demencias tratables y con frecuencia reversibles. El aumento de la esperanza de vida de la población y la evidencia de que los mecanismos de reabsorción del líquido cefalorraquídeo (LCR) se alteran a medida que aumenta la edad, debe alertar al médico sobre la posibilidad de este síndrome.

La coexistencia de varios procesos en un mismo paciente incrementa la posibilidad de encontrar casos en los que el deterioro cognitivo tenga un origen múltiple. Incluso en estos casos, el diagnóstico de una alteración en la dinámica del líquido cefalorraquídeo puede aportar una mejoría clínica, fundamentalmente en la marcha y en el control de esfínteres, que mejore la calidad de vida del paciente y su entorno familiar. Los objetivos clínicos actuales deberían dirigirse y centrarse en un diagnóstico precoz del síndrome. Esto pasa inevitablemente por una mejoría significativa y consensuada en los protocolos de cribado, diagnósticos y terapéuticos aplicados a estos pacientes.

El aumento de la esperanza de vida de la población y la evidencia de que los mecanismos de reabsorción del líquido cefalorraquídeo (LCR) se alteran a medida que aumenta la edad, debe alertar al médico sobre la posibilidad de este síndrome.

La monitorización continua de ondas de presión intracraneal (PIC) es un método seguro y fiable para seleccionar los pacientes con trastornos cognitivos candidatos a la cirugía

La monitorización continua de ondas de presión intracraneal (PIC) permite un estudio cuantitativo y cualitativo de la ondas de PIC para determinar alteraciones de la dinámica del líquido cefalorraquídeo como las que ocurren en la Hidrocefalia Crónica de Adulto y en la Hipertensión Intracraneal Idiopática.

Entre el 10 y el 20% de las demencias son abordables con tratamientos terapéuticos y potencialmente curables y de éstas, alrededor de un 10% son diagnosticadas como Hidrocefalia Crónica de Adulto (HCA), para la que sí existe un tratamiento quirúrgico eficaz.

Por ese motivo, es de vital importancia realizar un estudio preciso y completo de los pacientes con trastornos cognitivos La monitorización continua de ondas de presión intracraneal ha objetivado que los pacientes con una hidrocefalia crónica del adulto puedan presentar en casos aislados episodios de hipertensión intracraneal, mientras que en otros muchos es frecuente la aparición de patrones característicos de alteraciones severas de la dinámica del líquido cefalorraquídeo. La monitorización continua es la exploración más sensible y específica que puede aplicarse en el diagnóstico de la Hidrocefalia Crónica de Adulto. Sin embargo, en la actualidad esta exploración no se realiza de forma rutinaria en la mayor parte de servicios de neurocirugía de nuestro país.

La utilización de la monitorización continua de ondas de presión intracraneal consiste en la implantación de un sensor durante un periodo mínimo de 3 días. La colocación del sensor puede realizarse bajo anestesia local en pacientes colaboradores y bajo sedación en aquellos agitados.

El hospital Quirónsalud Murcia ha puesto en marcha una Unidad de Memoria y Trastornos Cognitivos para un diagnóstico preciso y el tratamiento integral de los pacientes que padecen demencia, como el Alzhéimer. Durante este tiempo han sido evaluados individuos con diferentes procesos a los que se ha proporcionado un tratamiento personalizado en función de sus necesidades.

El principal objetivo de esta nueva unidad es estudiar al paciente desde los múltiples ángulos que presenta la enfermedad: neurológico, neuropsicológico, neurofisiológico, neuroradiológico y neuroquirúrgico, entre otros, con el fin de establecer un diagnóstico riguroso. Pocos centros en España están dotados de un equipo multidisciplinar tan completo como este, que trabaja de forma conjunta, con el objetivo de detectar los casos precoces de la enfermedad –para permitir el tratamiento inicial temprano que retrase su evolución- y discriminar aquellos con una causa tratable, como la Hidrocefalia Crónica de Adulto.