Whiplash

¿Qué pensarían ustedes de una persona que sufre un pequeño  golpe trasero en su coche y se queja de un dolor cervical incapacitante,  durante más de 6 meses?

No se preocupen si se encuentran con opiniones contrapuestas.  El “Whiplash” es el tema más controvertido de la medicina actual y, lo es, por  la dificultad en demostrar las lesiones que implica.

En la Unidad de NEURORAQUIS de Endoneurocirugía , en el  Hospital de Quirón Murcia, tenemos una amplia experiencia en estas lesiones, lo  que nos ha permitido solucionar whiplash crónicos que habían alterado por  completo la calidad de vida de nuestros pacientes.

Decíamos que se trata de un pequeño golpe, porque –sorprendentemente-  la velocidad del impacto no suele superar los 15-20 km/h (generalmente a menos  velocidad) y no es raro que no se produzcan daños en el vehículo o que estos  sean mínimos. Cerca del 70% de los lesionados cervicales, lo son a velocidades  por debajo de 3 Km/h. Es por esto por lo que algunos piensan que el término  “Whiplash” (latigazo cervical), es inapropiado por inducir a confusión en  cuanto a la virulencia del golpe, además de que el mecanismo puede ser también  –aunque rara vez-, golpes laterales o suceder practicando actividades diversas,  como las acuáticas. Desde la revisión que realizó  sobre el tema el grupo de Quebec, se  está  prefiriendo denominar a esta  alteración “ Desórdenes asociados al  Whiplasch “ ( WAD ).

Más importante que la velocidad de impacto, es el concepto  del cambio de velocidad inducido en el coche golpeado (ΔV –Delta V), desde el  principio hasta el final de la colisión (generalmente  0,1 sec). ΔV es, pues, una medida de aceleración, no de fuerza.

La mayor probabilidad de lesión cervical, se produce a ΔV de  hasta 15 kph donde se agrupa el 53% de los casos. Por encima de esta  aceleración solo incide el 11% de los whiplash. Una paradoja que es atribuida a  que –a estas aceleraciones- cede o se colapsa el respaldo del asiento. Por otro  lado, a velocidades mas altas, el porcentaje de los grados altos de Quebeck,  desaparece aumentando la cantidad de ocupantes ilesos.

El gran problema del whiplash” es el pequeño porcentaje de  personas  -mas o menos un 25%- que, tras  sufrir un percance de esta naturaleza persisten con una clínica cervical más  allá de 6 meses , incluso durante años, convirtiéndose en lo que llamamos un whiplash crónico .   Este pequeño  porcentaje representa, sin embargo, un tremendo gasto sanitario (por encima de  3 billones de dólares anuales -1914- en UK ).

En realidad son dos problemas, uno la evolución hacia la  cronicidad –y su coste económico- de las molestias en un pequeño porcentaje de  las personas que han sufrido este tipo de accidente. Otro es que –generalmente-  no se encuentra ninguna alteración en los tejidos cervicales en las  radiografías, ni en los TAC o RNM de alta resolución, de estas personas.

La sospecha de que se persigue una compensación económica de las compañías de seguros, siempre  ha existido. Sin duda, es un factor que puede concurrir en algún caso,  pero  muchos médicos pensamos que es  imposible  que personas de origen y  naturaleza muy distintas relaten los mismos síntomas en todos los países del  mundo. Además, no es raro que los síntomas no desaparezcan con la conclusión  del litigio legal.  El problema puede  radicar en la falta de conocimiento del verdadero mecanismo –y las lesiones que  produce- de este tipo de accidente, así como la insuficiente resolución de las  pruebas complementarias actuales, incapaces de detectar -y mostrar- las  lesiones que se producen en los tejidos cervicales de estos enfermos.