Síntomas

Suelen aparecer, si no de forma inmediata, durante las  primeras 24 horas del accidente. Los síntomas iniciales más habituales son el dolor cervical y  el dolor de cabeza. La primera exploración puede encontrar puntos dolorosos en la musculatura cervical y/o limitación de movimientos cervicales. El dolor cervical puede irradiar hacia el hombro o un miembro  superior con o sin alteraciones sensitivas en él. Se puede añadir, con menos frecuencia, mareos, ruido de oídos, dolor  limitado al hombro, dolor en la articulación temporo-mandibular o incluso un  Síndrome del Túnel Carpiano.

La comisión del Quebec, que hizo una revisión sobre este  tema, realizó una clasificación según la presentación clínica cervical, en  cuatro grados:

La mayoría de los whiplash, pertenecen a los grupos II y III  de Quebeck. Sin embargo, los síntomas de la mayoría de los whiplash,  desaparecen en días o semanas. Solo unos pocos persisten más allá de 6 meses y  son estos los que constituyen un verdadero problema para los pacientes y para  la sociedad –por su enorme coste económico-.

La intensidad inicial del dolor cervical está relacionada con  la cronificación del cuadro clínico. Sin embargo otros factores que  inicialmente habían sido relacionados como de mal pronóstico, finalmente no  parecen que influyan (edad, sexo, reacción psicológica aguda, deformidad  angular cervical o litigio de compensación).

Whiplash crónico

Se puede presentar con dolor  cervical persistente, presencia de puntos  dolorosos en la musculatura cervical, limitación  de los movimientos de la columna cervical con irradiación a cabeza ( cefalea cervicogénica que –desde la  nuca- alcanza el territorio de la I o II rama del trigémino) o irradia hacia un  hombro o la extremidad superior.

En la cefalea cervicogénica (8% a los 6 meses)  –cuyo dolor no es pulsátil- es posible que  existan nauseas, vómitos y fotofobia ,  aunque menos intensas que en la migraña y, de forma característica, se provoca  el dolor presionando puntos musculares sobre la nuca o con determinados  movimientos cervicales –el ataque aparece desde segundos a 30 minutos después del  estímulo-.

Cuando existe irradiación del dolor hacia la cabeza, hay que  hacer el diagnostico diferencial con la migraña (con o sin aurea previa) y con la neuralgia  de Arnold –en la que el dolor se limita al territorio de distribución  cutánea del nervio de Arnold (se provoca por la compresión del punto de Arnorld  y se atenúa con su infiltración anestésica del punto doloroso).

Cuando el dolor se irradia en sentido proximal o el paciente  tiene puntos dolorosos no relacionados con la columna cervical, hay que  sospechar la presencia de una sensibilización  central típica de los dolores crónicos (aunque pueden estar presente ya en  algunas personas en la fase aguda del Whiplash), que también incluye la Fibromialgia , con la que hay que hacer  diagnóstico diferencial. Si el dolor cervical irradia hacia el hombro o le extremidad  superior, hay que sospechar una radiculitis.  La exploración clínica es esencial y el diagnostico diferencial debe de  incluir:

Hernia de disco cervical

Arriba: Resonancia magnética mostrando una hernia de disco cervical (flecha roja).

Dolores de hombro

Dolores de hombro (52,6% según Magnússon 1994) debidos  a tendinitis del tendón del bíceps, del manguito de los rotadores o a una bursitis.

Síndrome de la salida de la caja torácica

Síndrome de la salida de la caja  torácica (31,6% según  Magnússon 1994), generalmente unilateral. Agravado por la presencia de una  costilla cervical, cuya extirpación mejora el cuadro clínico.

Síndrome del túnel carpiano

Distres psicológico

El distrés psicológico (ansiedad,  insomnio, irritabilidad, cansancio, depresión ) suele acompañar  al dolor crónico y el Whiplash no es una  excepción. Suele desaparecer cuando lo hace el dolor y, en algunos sujetos,  puede ser evidente desde el principio del accidente.

Casi la mitad de los Whiplash aquejan  de dolor lumbar (47,4% según Magnússon 1994), que puede ser debido a lesión de las cápsulas articulares  intervertebrales lumbares, a una sacro-ileitis o a una hernia discal lumbar que hay que investigar –todos ellos-.